El sol en mi interior


Tengo al sol en la punta de la boca
Quizá un trago de luz no haga herida a la lengua
(digo  yo)
Y el sorbo de rayos se expande en los labios
Y hasta sus esquinas en puntas de besos
Caen en delicias esclavas  de la vida lumínica.
Soy como lámpara ahora con la panza de
Luciérnagas y el alma como en mercurio
Sonríe la belleza de quien trago al sol.
Le pido frescura en vaso de agua caballero
que me arde la boca de humo picante,
traiga usted el extintor de fuegos que hasta
es corazón me late con ellos.
Deme usted cantinero tres parches para el cuerpo
Que tengo fugas de luces y caigo por ello. 

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